Libros · El Imperio de Anáhuac
México como heredero civilizatorio: un Imperio de los Habsburgo mexicanos que decide, guerra tras guerra, que es mejor tener dos enemigos chicos que uno grande al norte — y que termina reorganizando la geopolítica de tres siglos desde el Valle de Anáhuac.
El universo
En este universo, Maximiliano I y la emperatriz Amelia no mueren en Querétaro: consolidan un Imperio de Anáhuac tan extenso y diverso como Europa entera, heredero directo de siglos de experiencia Habsburgo administrando territorios multinacionales. Su doctrina de gobierno es brutalmente simple —es mejor tener dos enemigos pequeños que uno grande— y se aplica primero contra Estados Unidos, partido en dos durante la Guerra de Secesión, y después contra Gran Bretaña, Francia y Rusia, los imperios que no toleran ver a un Anáhuac católico y filosemita levantar bandera en tres océanos.
Con el tiempo, el Imperio se declara protector de sus judíos sefardíes —el Gran Rabino aparece junto al Cardenal Primado en el balcón del Palacio Imperial— y su emperador añade a sus títulos la corona de Rey de Jerusalén. La tecnología distintiva del Imperio —las armas Mondragón, los submarinos AIM, más tarde los cazas a reacción— no es adorno de ucronía: es la explicación material de cómo una potencia "no europea" impone condiciones a Londres, París y San Petersburgo.
La saga completa está sostenida por una sola familia, los Aguirre, cuyos herederos —soldado, guardián, agente, científico— aparecen en cada volumen bajo un nombre distinto y una generación distinta, hasta que el volumen final revela por qué esa genealogía no es casualidad, sino la respuesta a una pregunta de fondo: si el Imperio de Anáhuac es, frente a nuestra propia historia, la línea de menor sufrimiento posible.
Orden de lectura
Vol. I
El Imperio se alía con la Confederación por puro cálculo geopolítico: partir en dos a Estados Unidos antes de que vuelva a ser una sola nación fuerte.
Ver detalle →Vol. II
Alfonso Aguirre, hijo del conde Gonzalo, reconquista Centroamérica, recupera Cuba y le entrega al Imperio el dominio absoluto de los mares.
Ver detalle →Vol. III
Una Segunda Guerra Mundial alternativa. Valeria Álvarez pasa de enfermera en Chipre a agente del Servicio Secreto Imperial en tres continentes.
Ver detalle →Vol. IV · Cierre
Un astrofísico viaja al siglo XIX para decidir si el Imperio de Anáhuac —o el siglo XX que conocemos— merece ser la historia real.
Ver detalle →Personajes
Cada volumen sigue a un heredero distinto de la estirpe Aguirre, hasta que el volumen final explica por qué la genealogía completa es, en sí misma, la clave de la saga.
Vol. I. Soldado profesional al mando del comando que opera las armas Mondragón contra la Unión durante la Guerra de Secesión.
Vol. I. Enfermera irlandesa que llega al frente cargando la herida histórica de Irlanda y encuentra en el Imperio la primera bandera que le ofrece justicia.
Vol. II. Hijo de Gonzalo y Diana. Del privilegio de hacendado a guardián del Imperio: reconquista Centroamérica y recupera Cuba para la Corona.
Vol. III. Rama menor de los Aguirre. De enfermera militar en Chipre a agente del Servicio Secreto Imperial entre Belgrado, Irlanda y el Mediterráneo.
Vol. III–IV. Científica del programa nuclear imperial y, después, creadora de la Histodinámica: la disciplina que trata la historia como sistema calculable.
Vol. IV. Astrofísico imperial que descubre, junto a Rebeca, que la existencia del Imperio depende de un solo salto en el tiempo — y de la estirpe Aguirre.